movibrusco.jpgUn bebé de 4 a 6 meses de edad ya es capaz de manejar mejor su cuerpo, aunque no con el suficiente control, pueden mantener la cabeza derecha, levantar el pecho estando boca abajo, juntar sus manos, y ya es más sociable, disfrutando de la interacción con las personas a su alrededor.

Los movimientos bruscos se realizan al sacudir al bebé como consecuencia de nuestra impotencia, frustración e ira; ante un accidente o negligencia, o simplemente cuando jugamos con él.

Los juegos bruscos no siempre ocasionan lesiones pero pueden causar básicamente tres tipos de daños:
• El desprendimiento de la retina, produciendo problemas de visión hasta la ceguera
• Efecto del latigazo en el cuello que recién está adquiriendo control, produciendo lesiones cerebrales y también, aunque en reducidos casos, la muerte.
• Dislocación de las articulaciones, sobre todo hombros y codos, que es muy dolorosa y es causada cuando se jala al bebé con fuerza

Los movimientos o juegos que deben evitarse son:
• Desprendimiento de la retina y efecto del latigazo del cuello suelen suceder cuando se sacude al bebé, se tira al bebé de un lado a otro
• Dislocación de las articulaciones: jalar al bebé con fuerza de una o varias de sus extremidades, levantarlo de las manos para suspenderlo en el aire o columpiarlo.

Muchos papás disfrutan mucho, jugando bruscamente con su bebé, algunos bebés responden positivamente a este estímulo, otros no; si el bebé tiene miedo o pánico cuando lo suspenden en el aire, le dan la vuelta o lo tiren de un lado a otro, insistir en realizar estas maniobras traen como consecuencia que se asusten más o desarrollen un miedo o fobia. Por lo que estos movimientos bruscos deben evitarse no sólo por sus posibles daños físicos, sino también psicológicos.

Los papás juguetones y toscos tiene como alternativa intermedia, sostener a su bebé con firmeza por el cuerpo y llevarlo suavemente por el aire, al principio junto a su cuerpo, luego alejarlo poco a poco, de preferencia con música agradable; pero si el bebé con todas estas estrategias continúa sintiendo rechazo, es mejor detener la actividad y probar cuando esté más grande, nunca se debe forzar al bebé a afrontar un temor.

Bajar el Audio