Cuando los niños ya pueden caminar bien aproximadamente a los dos años empieza una nueva aventura para ellos: adoran caminar sin zapatos, de un momento a otro se sacan los zapatos e inclusive las medias, casi sin importarles que sea verano o invierno. Y es que al caminar descalzos, los niños se sienten cómodos y liberados de tener el calzado, porque así sean los más flexibles de igual forma son como un guante duro que les impide tener el movimiento natural del pie y les limita las sensaciones. No temas en dejar que tus hijos caminen descalzos mientras se encuentren dentro de casa, los mayores temores que tienen sobretodo las madres son:

  • Se puede constipar: si el niño anda descalzo por la casa no se constipará porque hasta los 3 años de edad cuentan con una capa de grasa que los protege, pero si tiene los pies mojados puede constiparlos debido a la combinación de agua con frío.
  • Se puede resbalar: colócale medias que cuenten en el lado de la planta del pie aplicaciones de jebe o plástico, que cumplen una función antideslizante para evitar los resbalones. Durante el invierno puedes ponerle unas pantuflas con diseños atractivos que hagan que el niño quiera ponérsela, para los varones las hay con formas de carros, patas de animales; para las niñas se encuentran personajes de moda, flores, etc. Lo más importante es que sean muy acolchadas, suaves y flexibles, casi igual que caminar con medias.

En épocas de calor los paseos suelen ser a la playa, el campo o la piscina; siendo oportunidades para poder caminar totalmente descalzos fuera del hogar. Caminar sobre la arena resulta un beneficio incomparable para la formación del arco plantar, sobre el césped también es beneficioso para la formación del arco plantar y brinda una sensación táctil totalmente diferente. Para el caso de las piscinas, debido a lo resbaladizas que son y a los hongos que puedan contener en su superficie, es recomendable usar zapatos para piscina o sandalias de plástico

VENTAJAS DE CAMINAR SIN ZAPATOS

  • Permite a los niños poder mover los pies de manera natural que aparte de ser muy confortable favorece la circulación sanguínea.
  • La mayor movilidad del pie beneficia a la formación del arco plantar, dicha formación se completa hacia los 4 años.
  • Favorece el equilibrio disminuyendo el riesgo de adoptar posturas incorrectas al caminar.
  • Ayuda a conocer al niño los límites de su cuerpo, porque ven claramente sus pies y dónde terminan.
  • Experimentan sensaciones táctiles diferentes a través de los pies como el frío, caliente, templado, suave, rugoso, áspero, etc.
  • Disminuye la sudoración y por consiguiente la aparición de hongos y malos olores.

Bajar el Audio