Cuando un niño comprende lo que lee, paralelamente va desarrollando capacidades cognitivas básicas que en un futuro servirán de base para aprendizajes más significativos.

La cognición se genera debido al buen funcionamiento intelectual; es decir, contar con la capacidad de entender, recordar, focalizar la atención y procesar la información. Este proceso se inicia desde los primeros años de vida; se ve claramente cuando los niños comienzan a relacionar un sonido con la letra correspondiente, luego al usar correctamente cada letra y más tarde van perfeccionando la composición gramatical de sus oraciones y hasta su ortografía, todo este proceso es realizado por el niño de forma inconsciente, y es ya un proceso de cognición relacionado a la lectura. La lectura si es comprendida, constituye una eficaz herramienta de aprendizaje

Algunos padres obligan a sus hijos a leer, les establecen horarios para la lectura; también se da más importancia a la cantidad de libros y páginas que se lee sin tener en cuenta que el niño esté comprendiendo lo que lee. Si el niño no cuenta con un proceso de cognición no podrá aprender de la lectura, puesto que lo hace de forma pasiva, no entenderá todo el significado de la lectura y no podrá aprender de lo que lee, a lo sumo tendrá aprendizajes superficiales, de forma repetitiva y memorística, que tarde o temprano, sea en el colegio en el la educación superior tendrán un bajo rendimiento académico.

La lectura es un hábito que los padres deben inculcar a sus hijos desde pequeños y debe ser reforzada por los profesores. Debe ir más allá de leer un texto, el objetivo es comprender y no memorizar la información que contiene.

  • Hijos de padres que leen tienen la tendencia de gustar de la lectura debido a que para ellos es normal ver a sus padres leer, ello también querrán hacerlo.
  • Los niños pequeños tienen memoria visual, mostrarle libros que tienen por página una sola figura y su nombre escrito debajo (una figura de una manzana y la palabra “manzana” debajo), si no pudiera contar con estos libros puede cortar cartulina de 20×20 cms., pegar la figura y escribir debajo su nombre e ir pasándoselos a su hijo mientras le lee la palabra.
  • Niños preescolares de 4 a 6 años tienen ya mayor capacidad cognoscitiva, por lo que se puede aprovechar cualquier evento para profundizar el conocimiento con un libro. Si fueron a ver “La era de Hielo 2” en el cine, puede comprarle un libro adecuado a su edad, que haga referencia a los animales de dicha Era, para que profundicen su conocimiento al respecto, qué tipos de dinosaurios hay, cómo es cada uno de ellos, de qué se alimentan, etc., y despertar aún más en el niño su curiosidad por aprender y su voluntad de buscar más información acerca de un tema de su interés.
  • Para niños en edad escolar, se les debe ayudar y reforzar la comprensión de lectura, aprendiendo a tomar las ideas principales de cada párrafo; posteriormente deben aprender a detectar la organización del tema que leen reconociendo la introducción, el cuerpo y el desenlace; poder resumir lo leído; finalmente deben saber hacer esquemas para estructurar la información que leen, etc.

No es una tarea fácil ni para el niño ni para los padres, requiere de mucha paciencia y sobretodo constancia, es un entrenamiento que debe realizarse disciplinadamente diariamente, en contraparte los resultados serán de gran ayuda durante toda la vida.

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