El bebé comienza a agarrar su biberón a partir de los 5 meses, puede comer una galleta a partir de los 7 meses y pronto podrá alimentarse solo, aunque lo hará con dificultad. Los padres se emocionan al ver estos logros de su hijo, pero de un momento a otro, el bebé decide no querer tomar ni comer nada por su cuenta.
Esta reacción del bebé se debe a que se encuentra instintivamente en una lucha interna entre seguir siendo bebé o convertirse en niño. Si bien al bebé le emociona poder ser autosuficiente, también cree que si lo hace perderá las atenciones y comodidades que le brindan los adultos.
No debe forzar al bebé, por un lado el querrá seguir siendo bebé pero por otro lado el curso natural de su desarrollo se impondrá.
Cuando el bebé quiera comer solo alabe su decisión, incentivando a que lo siga haciendo.
Cuando el bebé coma solo, acompáñelo para que sienta que a pesar de hacer algo por sí mismo, no perderá la atención de los adultos.
Incentívelo a comer solo dándole alimentos que le gusten y que pueda coger con las manos (galletas, nuggets, salchichas, etc.), de esta manera el bebé podrá comer fácilmente disminuyendo la frustración que tienen cuando intentan comer con la cuchara.
Siempre tenga cerca del bebé su vaso para que pueda tomar agua por sí mismo cuando lo desee.
Jueguen a la comidita, siéntense a “comer” juntos, compartan un snack, déle de comer a su hijo y haga que él también le dé de comer a usted.
Y sobretodo, mucha paciencia, estos retrocesos son una característica que se presentan a lo largo de su desarrollo.