Un ambiente favorable

La necesidad emocional básica de los niños es sentir que sus padres se quieren, el comportamiento de los padres afecta directamente en el comportamiento de los hijos desde que son bebés. Todos los niños nacen con un “radar” que detecta el conflicto entre los padres, produciéndoles una ansiedad que termina afectando la disciplina del aprendizaje del niño. El objetivo no es minimizar esta ansiedad, sino mas bien crear un mundo de confianza que los ayude a ser seguros e independientes.

 

La unión de los esposos es fundamental para transmitir amor, seguridad, pertenencia y salud emocional hacia los hijos. La actitud mental de cómo vive usted su vida; es decir, las relaciones que tenemos con nuestros hijos, cónyuge y con los demas familiares y personas, es la armonía que infunde estabilidad en el seno familiar convirtiéndose en un refugio de seguridad para los hijos durante su crecimiento y proceso de crianza. Los matrimonios fuertes crean familiar fuertes e infunden seguridad.

 

Cuando uno elige una paternidad hijo-céntrica, los padres se ocupan sólo del niño y de satisfacer sus necesidades, no dejan que otras personas se hagan cargo de ellos, tratan de satisfacer hasta sus caprichos al instante. Con este ambiente el niño aprende a ser egoísta, no puede esperar, es intolerante, se siente incómodo si otra persona ajena se hace cargo de ellos; finalmente esta actitud del niño incapacita a los padres a llevar una vida normal, porque los limita no pueden salir con el niño si este no quiere, no pueden ir a visitar amigos, no pueden sentarse a tomar un café en el sofá porque serán constantemente interrumpidos por el niño. Todo esto genera malestar en la familia, el matrimonio se deteriora, los hermanos se incomodan, usted se siente agobiada, etc.Todo porque la familia gira alrededor de un solo miembro de la familia.

 

Es cierto que los bebés dependen por completo del cuidado de los padres, y es muy gratificante para ellos, pero es importante evitar girar alrededor del niño. Si nos organizamos podemos satisfacer las necesidades del bebé al mismo tiempo que mantenemos una vida independiente de la del bebé. La vida no se detiene y una vez que nace el bebé, uno se convierte en madre pero no deja de ser esposa, hija, hermana o amiga.

 

Es muy impotante llevar una vida normal, así emocionalmente se sentirá bien y transmitirá eso a su niño.

Salir con su cónyuge a distraerse es muy beneficioso para su matrimonio; una amiga o su hermana podrían muy bien satisfacer las necesidades del bebé durante unas cuantas horas.

Los gestos de cariño deben ser para todos los miembros de la familia, de esta forma, todos se sienten bien y aprenden a compartir y expresar sus sentimientos.

Invite a amigos a su casa para que convivan un momento con ustedes. Al final del dia, tenga un momento de charla con su cónyuge mientras los niños realizan otras actividades cerca de ustedes, esta imagen de intimidad de los padres genera mucha confianza en los niños.

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