A partir de los 8 ó 9 meses, los bebés pueden jalarse el pelo cuando estando despiertos, sobretodo cuando están molestos, cansados o aburridos; también lo hacen cuando están quedándose dormidos o mientras duermen. Generalmente se trata de una manía, así como cuando se acarician el pelo, se chupan el dedo, soban o chupan una mantita; pero la diferencia se encuentra en que terminan llorando porque aún están desarrollando la relación causa-efecto y no miden sus fuerzas.

Es una forma de confortarse, muchas madres han experimentado jalones de pelo por parte de sus bebés desde muy temprana edad, para el bebé es como volver a aquellos momentos. También es una forma de aliviar sus tensiones internas y frustraciones, lo cual es normal y no tiene efectos negativos, esta característica suele pasar con el tiempo.

Puede resultar un problema cuando el bebé se hace daño asimismo, sacarse mechones de cabello, o cuando se convertirse en una costumbre. Los padres deben tomar algunas precauciones para ello o consultar con el médico en casos extremos.

  • Pasar momentos con su bebé, juegue con él, hágale masajes, léale un cuento, cántele una canción, escuchen música, etc. Estas actividades son tranquilizantes para el bebé, lo relajan al mismo tiempo que disfrutan.
  • Evite momentos tensos o violentos: peleas familiares delante del bebé, música estridente, programas de televisión para adultos; a veces no nos damos cuenta y estamos viendo junto con el bebé una película de acción.
  • Si el bebé se jala el pelo es porque puede hacerlo, recórtele el pelo para que no pueda jalárselo y así el bebé buscará otra forma de descargarse.
  • Si el bebé disfruta de jalar, trate de cambiarle el jalar su propio pelo por un juguete que tenga pelo, de esta forma podrá seguir jalando el pelo, pero no el de él.
  • Cuando se jale el pelo, o cuando sepa que lo va a hacer, cámbiele de actividad o llévelo a otro ambiente, pasarlo del dormitorio a la sala puede ser una opción.

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