dejar-lactar.jpgMuchos bebés parece como si quisieran estar permanentemente pegados al pecho de mamá, no siempre es por su deseo de alimentarse sino para confortarse. La cercanía al cuerpo de mamá y sentirse abrazados brinda al bebé contacto piel a piel, sentir el olor de su madre, sentir el calor corporal de su madre; todo ello da una sensación de seguridad y tranquilidad al bebé.

Pero no siempre será posible tener al bebé en brazos, y menos prendidos del pecho, por lo que se pueden hacer algunas cosas para ayudarlo a confortarlo.

El momento más difícil de los bebés es al final de la tarde, cuando ya tienen cansancio acumulado por toda la actividad del día y pareciera que lloran sin razón, hasta que mamá les da el pecho, toman un poco y luego sueltan el pecho. En este caso puedes ayudarlo a liberar sus tensiones dándole un baño tibio, darle masajes, escuchar música suave o cantarle una canción; la idea es reconfortarlo con algo que sea diferente a la succión del pecho.

Otro momento se presenta durante la noche, el bebé tiene un estómago pequeño y necesitará alimentarse constantemente, lo hará durante la noche y madrugada, conforme vaya creciendo irá dejando las tomas nocturnas para dormir toda la noche.

Pero a veces el bebé se despierta más de la cuenta y no necesariamente para alimentarse, nuevamente el bebé necesita confortarse para poder conciliar el sueño nuevamente. A veces el bebé despierta hambriento y llorando, se alimenta rápidamente y con ello sacia su hambre, pero toda la agitación que tuvo al llorar no le permiten dormir.

Lo primero que puedes hacer es anticiparte y darle la leche antes que comience a llorar, así el bebé se alimentará casi dormido y volverá a la cama tranquilamente. En caso que el bebé ya esté agitado, pues tendrás que calmarlo, acunarlo en tus brazos y cantarle una canción suavemente es muy bueno, pero mantén tu pecho lejos de él y prueba con el chupete mientras lo tienes cargado y en contacto con él.

Foto: Nuk

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