Un recién nacido tiene las manos delgadas pero en muy corto tiempo, esas manos se vuelven tan gorditas que en vez de nudillos tienen hoyuelos, y se debe a una capa de grasa que tienen, con la finalidad de mantener calientes sus manos debido a que su sistema termorregulador corporal aún es inmaduro. Conforme el bebé va creciendo sus manos se van estilizando debido a que su sistema termorregulador madura y paralelamente sus manos presentan mayor movimiento.

Al nacer, los bebés ya tiene uñas, éstas inician su crecimiento desde el cuarto mes de embarazo. A los bebés les crecen las uñas rápidamente y tienen la característica de ser delgadas y filosas por lo que se les debe cortar regularmente las uñas a fin de evitar que se arañen a sí mismos la cara. Las uñas de las manos crecen con mayor rapidez que las de los pies y generalmente son más gruesas.

El mantener las manos cerradas a manera de puño es característico en los bebés hasta los dos meses aproximadamente, cierran el puño fuertemente colocando su pulgar sobre sus demás dedos, pero su uno le da su dedo, el bebé lo agarrará firmemente, un claro ejemplo de su reflejo de prensión por lo que el bebé aún no sabe qué está agarrando.

Cumplidos los dos meses de edad, esas manos cerradas pasan a abrirse para relajarse con más frecuencia; el bebé comienza a tocar torpemente lo que esté cerca de él, podrá sostener por unos segundos algún juguete liviano e inclusive jalar sus propios dedos. Si le acercas algo llamativo intentará cogerlo; trata de ejercitarlo pasándole juguetes, pelotitas u objetos llamativos cerca de él para que intente atraparlo, recuerda que debes hacerlo lentamente, pronto lo verás golpeando su gimnasio con sus manos aunque él todavía no se da cuenta que sus manos son suyas y forman parte de su cuerpo.

Luego hacia el cuarto mes, el bebé descubrirá que esas manos son de él, que puede moverlas, utilizarlas, chuparlas, etc. El bebé pasará largos momentos observando sus manos mientras las mueve y le resultará fascinante poder hacer cosas con ellas o poder agarrar o al menos intentar, coger algo que desee aunque lo haga torpemente. Es muy importante que en esta etapa dejes que el bebé haga el esfuerzo para conseguir lo que desea, con el fin de desarrollar su habilidad de calcular la distancia entre él y el objeto deseado y también para que sea perseverante; no trunques este aprendizaje acercándole todo lo que él quiera. Pronto verás como el bebé abrirá los brazos y las manos para que lo cargues, hacia el sexto mes ya podrá tener una coordinación ojo-mano bastante avanzada que le permitirá explorar su entorno por sí mismo aprendiendo conceptos como cerca, lejos, grande, pequeño, etc.

Cuando el bebé aprende a sentarse necesita de sus manos para sostenerse, por lo que coloca sus manos frente a su cuerpo empezando a anteponer el pulgar a los demás dedos, con lo que empezará a usar su “pinza gruesa” utilizando la palma de la mano y sus dedos en conjunto para sostener objetos, inclusive usará con ambas manos independientemente y hasta sostener su propio biberón para tomar su leche. En esta etapa es ideal proporcionarle al bebé juguetes que puedan hacer practicar su habilidad de “pinza gruesa” siendo adecuados los juegos de bloques, pelotas, libros de páginas gruesas que muestran colores, formas, texturas que además estimularán su desarrollo táctil. Hacia el sétimo u octavo mes, el bebé sabrá abrir lo suficiente sus manos para agarrar un objeto grande y podrá pasar un objeto de una mano a otra.

El desarrollo de la “pinza fina” se iniciará hacia el noveno mes, pudiendo coger entre sus dedos índice y pulgar objetos pequeños dando importancia a la utilización de los dedos para poder coger y tocar cualquier cosa. Se debe tener cuidado en esta etapa porque el bebé podrá agarrar cualquier cosa que encuentre en el piso e instintivamente se la meterá a la boca (es su forma de explorar) inclusive intentará meter sus dedos en cualquier orificio como el de los enchufes por lo que debes extremar las medidas de seguridad.

Luego cuando tenga diez meses hará otro descubrimiento, el sonido y trayecto de las cosas al caer. Tu bebé agarrará las cosas y las soltará, le distraerá mucho ver cómo caen y qué sonido emiten al hacerlo, desarrollando el concepto de causa efecto que luego se dará cuenta que funciona con todo acción que realice.

Al año sus capacidades estarán tan desarrolladas que podrán deslizar un carrito, apilar cubos, encajar figuras, sostener un crayón, señalar las cosas que le son interesantes o que quiere, aplaudirá y te dirá hola y adiós agitando su mano. Este desarrollo no concluye allí sino que recién empieza.

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