Discusiones delante de sus hijos

Un bebé de 12 meses de edad ya está convirtiéndose en un niño, ahora ya se da cuenta de muchas de las cosas que pasan a su alrededor y es especialmente sensible a lo que sucede con la gente que está más cerca de él, a lo que él considera su fuente de seguridad y felicidad. Es inevitable tener que discutir en algún momento, es normal en toda familia pero pelear constantemente es diferente, vivir en un ambiente hostil, eso será fuente de estrés, miedo, tristeza en el pequeño. Por el contrario, un ambiente tranquilo, apacible, pacífico les da a los niños no sólo la tranquilidad y paz que necesitan, sino también es un ejemplo de convivencia que ellos aprenderán para desenvolverse en el futuro.

El maltrato infantil no se refiere solamente al maltrato físico, sino también al maltrato psicológico que se realiza al darle al pequeño un ambiente hostil lleno de discusiones diarias y constantes, otra forma de maltrato psicológico es el que se realiza al estar comparando al niño con otros.

Niños expuesto a este tipo de ambiente nocivo se ven perjudicados porque influencia en todo su ser, vivir dentro de este estrés disminuye su autoestima, se vuelven tensos perdiendo espontaneidad, son tímidos y temerosos; presentan problemas para relacionarse y en actividades como comer y dormir, pierden el interés por las demás cosas al pensar que todo es malo a su alrededor adoptando una actitud defensiva.

Como se dijo anteriormente, discutir es inevitable, siempre habrán desacuerdos por lo que debemos tratar de sobrellevar estos desacuerdos de tal forma que hasta podamos sacarle provecho. Discutir no es sinónimo de pelea, gritos y agresiones, se debe enfocar el asunto como una exposición de ideas y una forma de ponerse de acuerdo.

Discutan calmadamente, hablando sin agredirse; si no fuera posible y notan que la discusión está yéndose por el camino errado, antes de perder el control total corten la discusión para otro momento en el cual el niño no esté presente, generalmente cuando los niños presencian discusiones relacionan la causa de ellas a ellos mismos, generándoles sentimientos de culpabilidad.

Llegar a extremos como insultarse o pegarse significa que los padres han perdido el control de la situación, esto es percibido por el niño que sentirá inseguridad porque su principal fuente de seguridad que son sus padres, no tienen control de sus propias vidas.

Cuando discutan háganlo con respeto, trátense bien de esta forma, la discusión no se saldrá de control y se manejará mejor la situación, asimismo representa un buen ejemplo para sus hijos de cómo se debe afrontar las discrepancias y cómo se debe tratar a las personas.

Son muchas las razones por las cuales los padres discuten, la economía, los horarios, las comidas, e inclusive unas simples vacaciones o salida de fin de semana pero discutir referente a la educación del niño tiene desventajas adicionales, puesto que los lleva a desautorizarse mutuamente generando confusión en el niño que no sabrá qué es lo que está bien o mal.

Para resolver cualquier discusión es que uno de los dos ceda, pero lo más importante es que los dos cedan un poco para llegar a un punto medio, con eso no sólo resolverán el problema que los aqueja sino también es una muestra de respeto y amor de pareja.

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